Perú es un país muy visitado por turistas deseosos de conocer los atractivos que se esconden en su territorio. Siendo la famosa ciudad inca de Machu Picchu su principal atractivo turístico, esta nación sudamericana cuenta con una localidad increíble que bien merece una visita.

Uno de los lugares más recomendables para conocer es Huacachina, considerado el único oasis natural de Sudamérica y donde es posible encontrar las dunas de arena más grandes de todo el continente.

Ubicado a 300 kilómetros de la capital peruana, este enclave es un lugar perfecto para los amantes del desierto, las palmeras y los paraísos inimaginables.

La historia de este maravilloso destino se remonta a cientos de años atrás, cuando una corriente de agua subterránea comenzó a fluir hacia el exterior y permitió el nacimiento y crecimiento de árboles y otro tipo de plantas en mitad del desierto. Desde ese momento se trabaja en mantener vivo este entorno natural formado principalmente por palmeras y eucaliptos.

Como todo destino de ensueño, Huacachina también cuenta con su propia leyenda. Explican los ancianos que este oasis se creó debido a las lágrimas de una joven del pueblo de Tacara tras la muerte de su amado. Días después se formó una laguna y un día, mientras la mujer seguía llorando, llegó un guerrero.

Al ver al hombre, la doncella se lanzó al agua para ocultarse, y tras horas allí, esperando a que se marchara, se dio cuenta de que se había convertido en una sirena. Esta joven se llamaba Huacachina, y como cuenta la leyenda, las noches de luna llena sale a seguir llorando la pérdida de su difunto amado.

( Fuente: Canal 26 – Imágen: Huacachina.com/Pixabay.)