En esta danza los bailarines dan vida a una marioneta gigante y flexible, a través de movimientos ondulantes y sinuosos propios del espíritu de las aguas. El dragón simboliza la buena suerte y, mientras mayor su extensión, mayor la suerte. Por eso, esta danza requiere de muchos bailarines para manipular una misma marioneta. Lo más habitual es nueve bailarines, lo que implicaría una extensión de alrededor de 34 metros, pero la extensión del dragón y cantidad de bailarines puede variar.

El dragón más largo del que hay registro que fue usado con regularidad llegó a medir 100 metros, aunque ha habido dragones más grandes creados para una única exhibición, incluyendo el récord mundial de 5.606 metros creado en Hong Kong en 2012.

Entre las cualidades destacables que se atribuyen a los dragones encontramos la fuerza, la dignidad, la fertilidad y la sabiduría, además de considerarse muy auspiciosos. Aunque su aspecto pueda ser atemorizante, su actitud es benevolente, simbolizando el poder imperial.

El dragón también ha sido usado por miembros de la etnia Han como símbolo de pertenencia desde los años ‘70, denominándose “los descendientes del dragón”. A su vez, el dragón fue símbolo del Emperador por muchos siglos, llegando incluso a ser parte de la bandera durante la dinastía Qing.

Aunque se utilizan muchos colores, el principal es verde simbolizando la prosperidad de la producción agrícola. El amarillo, representando al Imperio. El oro y la plata representan la prosperidad.

(Imagen: Baidu)