En la isla Kinabalu, había un dragón que era muy tranquilo y solitario, y su única entretención era jugar con su valiosa posesión, que era una enorme y hermosa perla que lanzaba al aire y antes que cayera al suelo él la volvía a tomar.

Muchos veían que la perla era preciosa y grande por lo que era codiciada por todos, esto incluso llamó la atención del emperador, que en su afán por tenerla ideó un plan para hacerse con ella.

Fue así como le propuso a su hijo que buscara la forma de conseguir la perla con el fin de que ella fuera parte del tesoro imperial y además le prometió que, si lograba el objetivo, el sería el próximo emperador.

La misión no era fácil, ya que muchos en vano habían intentado arrebatarle la perla al dragón, pero ante tan atractiva propuesta el joven príncipe aceptó el reto y planificó su tarea.

El príncipe organizó la travesía para llegar a la isla donde se encontraba el dragón, por lo que dispuso de un barco tripulado y a un grupo de subordinados les encomendó la tarea que fabricaran una cometa que soportara el peso de un hombre adulto y de una linterna.

Una vez que la cometa estaba lista para ser utilizada, el príncipe esperó a que fuera de noche para sorprender dormido al dragón y así quitarle su perla.

El plan resultó relativamente bien, ya que el príncipe que había llegado volando en la cometa logró arrebatarle la perla al dragón, pero este al poco rato despertó y se dio cuenta que la lámpara que le habían dejado no era su perla y montado en cólera se abalanzó sobre el barco que comenzaba a abandonar la isla.

La furia del dragón era incontrolable y estaba a punto de voltear el barco, por esa razón el príncipe y su tripulación decidieron utilizar sus cañones y dispararle al dragón.

Al primer tiro el dragón pensó que era su perla, y se apresuró en atraparla, lamentablemente para el dragón y para tranquilidad del príncipe y su tripulación, el peso de la bola lo hizo caer el mar y desaparecer en él.

Así el joven príncipe logró todos sus objetivos; arrebatarle la perla al dragón; regresar con su barco y tripulación intactos; llevarle la perla al emperador y posteriormente transformarse en monarca.

     Breve reseña:

Este cuento es parte de los mitos y leyendas chinas, en ellos se refleja la devoción y admiración de este pueblo por seres que generalmente son asociados al poder y la sabiduría.

En relación al trasfondo de la historia, este da cuenta de que, habiendo un objetivo claro, no existen excusas para poder lograr lo que se propone.

Redactor: Clifford Couper – Imágenes y fuentes: IA Copilot